domingo, 20 de enero de 2013

Al ponerse de pie el cuerpo humano produce y almacena energía y eleva su centro de gravedad hasta el nivel más alto compatible con su estructura. Almacena una energía potencial que le permite iniciar, en el campo gravitacional, cinco de los seis movimientos cardinales en el espacio. Para moverse hacia abajo, hacia la derecha, hacia la izquierda, hacia adelante y hacia atrás sólo necesita dejarse ir, pues la energía que ha almacenado al ponerse de pie se transformará en energía cinética con sólo quitar los frenos. El comienzo del movimiento es tan veloz como la intención de moverse o, dicho de otro modo, tan veloz como las intenciones de la corteza motora.
Moshé Feldenkrais, La dificultad de ver lo obvio, Paidós